– «¿Viste que Leo se toma vacaciones?»
– “Se va todo el mes! «»¿Que vamos a hacer sin nuestras clases de tenis?»
– «»¿Loly me escuchas? «
– «Si, si, no te quejes mas Marce y tratá de entender que esto es una señal del universo»
– “ї? «
– «»¿Te acordas como nos «acordamos» de Leo cuando perdimos la final del torneo 6/1 6/0?
– «»¿Que decís Lo?»-
– “Te pasaste preguntando todo el partido “Para que le pagamos a este profesor?”, «»¿O te olvidaste?» «»¿No dijimos que era hora de cambiar de profe?»
-«Si gorda, pero vos sabes que uno dice cada cosa en caliente…»-
-«Y bueno es así Marce, tanto lo pedís que el universo te lo concede»-
– «Loly no empieces con tu onda espiritual please. Lo único que falta es que me hables de la astrología y de comer semillas. Esto es mucho más simple. Nuestro profesor de tenis se va un mes de vacaciones y nos quedamos en banda!»
Marce podía tener razón, pero si teníamos un mes libre ¿que nos costaba probar con otros profes?
Así que me puse en campaña y empecé a llamar a todas las chicas conocidas para que me pasen data de sus entrenadores.
Me pareció que lo mejor era tomar 4 clases, una por semana, con 4 profesores distintos. Y de paso conocer distintas canchas de tenis.
Listo, empezaríamos por Maxi, y luego Marcelo, Jorge y Julián. Y la perlita: una de las clases seria en unas canchas in-door en plena Capital.
Con todo organizado llame a Marcela y le conté el plan.
-«Genial Loly!» “»¿Cuando empezamos?»
-«El próximo miércoles. Te paso a buscar a las 9 por tu casa»
Hasta la proxima girls.
Loly una tenista desesperada ©



